Nombre: Ivana
Lugar de la experiencia: esta bonita casa de Alfonso XI
Fecha de la experiencia: principios de agosto de este año de mierda
Tarifa contratada: 30 minutos / 60 €
Duración real del servicio: 25 minutillos
Anuncio:
https://provocacionrelax.com/escorts/ivana/
Físico: razonablemente atractiva. En el anuncio dice 30 años, pero ponle 10 más. Ojo, no es que se le noten: podría pasar muy bien por treinta y pocos. No es un bellezón pero es bonita de cara y con buen tipo. Aquí viene la putada: hace unos años, en sus años de loca juventud, le dio por ponerse unas lolas de goma que probablemente no necesitaba, y al quitárselas recientemente, le han quedado unas cicatrices que no le hacen ningún favor. Tal cosa por supuesto no se ven en las cojonudas y retocadas fotos de Provocación. No me entendáis mal: no es que no se la pueda mirar, le ha quedado un pecho suave y armónico, pero llama la atención.
Francés: sorprendentemente bueno y natural aunque no sé si hasta el final. Se esforzó un montón por meterse todo lo que pudo. Lo mío no es nada del otro mundo, pero al hacerme la GP en cuanto ví la primera lágrima de esfuerzo hubo que bajar el ritmo.
Griego: Sí lo hace, me lo ofreció con suplemento de 40 € que yo decliné amablemente.
Besos: pocos, piquitos.
Folleteo: normal, no malo pero se nota la falta de experiencia. No tuve que hacerlo yo todo pero por ahí van los tiros. Me corrí a cuatro patas mientras la miraba a través del espejo. No estuvo mal.
Recomendable: tal vez para una vez
Para repetir: nunca se sabe, pero viendo como está la cosa lo dudo
Implicación: 7
Siempre que se me tuerce un plan por la zona de Nervión ya es muy difícil quedar con otra de las favoritas porque normalmente ya están ocupadas. Por eso pasarse por Provocación Relax siempre es un último recurso a ver qué te cuentan por allí. Siempre he encontrado un mínimo de 3 chicas hasta 10 en algún momento, las tenían apiladas una encima de otra. Sólo una vez he salido sin subir con alguna. No he ido mucho por este sitio, pero sí lo suficiente como para darme cuenta de cómo funciona este lugar (que no será el único): las chicas están en constante renovación, algunas están por días, otras un par de semanas y otras por meses, y luego a otra ciudad. La consecuencia directa de esto es que muchas no sienten la necesidad de agradar para que vuelvas. Lucen que te alimentan pero luego arriba se pierde la magia de algún modo. Yo diría que 50/50, me acuerdo de una colombiana de nombre incierto y una venezolana que se hacía llamar Jasmin que me llevaron al cielo, pero también me acuerdo de más de un disgusto.
Otra cosa son los precios. Media hora 60 € es adecuado. Lo que no está tan bien son los servicios. Muchas de las chicas hacen lo básico por ese dinero y poco más. Es decir: te ponen cachondo perdido en el paseillo pero bien que vale la pena ir preguntándole una a una que NO hacen, para que no hagas falsas presunciones. Muchas de ellas francés con goma en todo momento, por supuesto nada de acabar en la boca. Muchas no besan nada y claro, el griego es un idioma y nada más. Algunas sí que hacen estas cosas pero con un suplemento de 30-40 € por CADA COSA EXTRA. Osea que la cosa puede terminar en 120-140 € la media hora si lo quieres todito y la niña se deja. Ah y el tiempo medido que no veas: te cronometran desde que subes, da igual si te duchas si cagas o lo que sea... a los 30 minutos exactos la madame ya empieza a tocarte la puerta para que salgas, estés en el punto que estés, hayas hecho lo que hayas hecho. Así que si no estás dispuesto a dejarte un pastizal, aquí prisa y poca confraternización con las niñas.
Por eso mi experiencia con Ivana (andaluza pero no sevillana) resultó bastante bien considerando el campo de batalla. Llegué allí, y después del paseillo en el que se presentan las típicas rusas con caras de asco y las sudamericanas explosivas de vuelta de todo en la vida, pues vi a esta niña de la tierra y me atrajo su naturalidad. Porque esta ha empezado de lumi hace realmente poco, a ver si se suelta un poco sin quemarse.